Como desgraciadamente ocurre en todas las guerras, la verdadera razón de las mimas no es la q nos intentan vender, lo mismo ocurre con esta, todo este tinglado se montó como excusa para encubrir nuestras verdaderas intenciones: LA JUERGA DEL SÁBADO NOCHE
Fiestuqui por todo lo alto, bebidas no autorizadas q salvaron los exhaustivos controles de vigilancia de un segurata bastante peculiar (merece la pena preguntar por él), baile alemán poco ortodoxo, roceteos, fregonas, nuevamente el guerdia (“pos pa mí q estais bebiendo, porq cada vez q vengo estáis más borrachos”)… y para referir un poquito: Nadia espiando a una pareja haciendo manitas mientras bailaban (después de describirnos al día siguiente la escena con pelos y señales: “verás tu, yo… no es estuviera mirando”); miguel casi bate el record de nº de cubatas en una hora; sebas estuvo tocando sevillanas “con mucho éxito”, vamos, q ni puñetero caso; Bernat traficando con bebidas con total impunidad y Javi intentando ligarse a una fregona (*) por lo que fué degradado a soldado en el acto por sus superiores. No es que falte Gustavo, es q Gustavo nos obsequió con un final de fiesta q nunca se nos olvidará: os pongo es situación, 5 de la mañana aprox., todo el mundo un poco cansado y de bajoncillo, sólo queda en la pista un alemán muy, muy, muy excéntrico y un voluntario de los martes entradito en años y en cubatas, con la gorra extravagante del alemán. Ambos pegaban botes sin parar abrazados y allí q se lanza Gustavo, con la mirada perdida y los ojos muy abiertos (había decidido quitarse las gafas), se encarama al hombro del alemán q le saca más de una cabeza y comienza a dar botes poniendo en práctica un claro ejemplo de integración q había aprendido esa misma mañana, siento no tener fotos de este momento, solo unos pocos afortunados lo vivimos y lo contaremos a hijos y nietos.
No se asusten, tb hubo croquetismo, verdad sebas?
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